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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Se suele recordar el último tercio del siglo XVIII y el primero del
XIX, como la era de las revoluciones, la de las declaraciones de
derechos, la de la instauración de la democracia de los modernos. Todo
esto es bien cierto y bien digno de memoria, pero el mismo nivel de
relevancia tiene otra reinvención de esta época apasionada, la de las
constituciones. El constitucionalismo liberal, el gran invento, junto
con la democracia representativa, de las gentes que crearon los
Estados Unidos, es una profundización de dos de los puntales de la
sociedad libre, el imperio de la ley y la división de poderes.



Jeremy Bentham compartía ese apasionamiento por la libertad (él
prefería llamarla "seguridad") a través de la certeza del derecho, por
lo que no tardó en unirse a los propagandistas del
constitucionalismo. Lo hizo, además, a su estilo; omnicomprensivo,
profundo, sistemático. Desde la circunstancia de que, en tiempos del
constitucionalismo benthamiano, España se está constituyendo como
nación liberal, y que esa constitución -la Constitución de Cádiz de
1812- sería admirada en toda Europa e imitada en alguna parte de ella.
Bentham intenta aportar sus ideas a ese proceso español (de ambos
orillas del Atlántico) y europeo, incluso sur-mediterráneo.



Los trabajos reunidos en el presente libro tratan de analizar la
influencia que el utilitarismo y el liberalismo político, y en
especial, las obras de Bentham, Mill y Rawls, han tenido y aún tienen
sobre el desarrollo del constitucionalismo, que es una de las más
importantes transformaciones experimentadas en la forma de producir,
interpretar, aplicar y estudiar el Derecho. Y en esta transformación
del mundo también participó aquella Constitución española de 1

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