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COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Es sabido por los estudiosos de las Ciencias Criminológicas que, a
partir de mediada la década de los setenta del pasado Siglo, la
Criminología Clínica ha venido escuchando voces no sólo sobre su
puesta en duda, sino también de explícita invocación descalificadora,
de abierta recusación. ¿Es entonces, a estas alturas, momento oportuno
de presentar un "Tratado de Criminología Clínica"? Parece que no es
sólo ese momento. Que estamos, además, ante la conveniencia (si no la
necesidad) de abordar, en primer término, el esclarecimiento del
verdadero concepto y genuina orientación de esta categoría de
Criminología, obscurecidos y distorsionados por exposiciones del
"género", pretendidamente científicas. Exposiciones, muchas de ellas,
que, desde luego, ponen de manifiesto su resistencia a ofrecer, con
objetividad, el campo de indagación y las verdaderas funciones de la
misma. Que le achacan, sin más, no investigar, en el delincuente
concreto, plataforma desde la que se ha de estudiar, aquí, el fenómeno
criminal, vertientes tan relevantes como la contextualizad
sociológica, por la que, se quiera o no, se encuentra condicionado y,
a menudo, hasta intensamente afectado de forma negativa, cualquier
actor de la criminalidad. En esa línea de acusación, no son pocos los
que se mantienen otorgándole atribuciones de descansar sobre conceptos
(basamentos cardinales para esta Disciplina) impregnados del más
tradicional y rancio positivismo. Lo que hoy, más bien, está lejos de
la realidad. Al menos, para sus insignes tratadistas y cultivadores.
Por si fuera escasa la entidad de las precedentes "imputaciones", hay
quienes enfatizan en el presunto fracaso de sus instituciones más
representativas, como el Tratamiento del delincuente. Cuando lo cierto
es que éste, por ejemplo, si apenas se ha puesto en verdadera
práctica en lugar alguno. O hacen hincapié en la pretendida debilidad
(falibilidad) de sus métodos de trabajo. ­Como si alguna de las
ciencias empíricas del comportamiento humano gozara de
infalibilidad... o algo aproximado. El autor de este "Tratado"
intenta, al respecto, traer ponderación y cierta luz sobre estas
cuestiones, empezando por no negar las dificultades que, tanto teórica
como operativamente, encierra esta rama criminológica. Pero, al mismo
tiempo, argumentando contra los excesos dirigidos contra ella. En
segundo, y principal término, por lo demás, su esfuerzo más remarcable
se refleja en la elaboración de un completo sistema de la
Criminología que ahora se somete a análisis. Esfuerzo que, según él,
merece asimismo la pena porque la Criminología Clínica, que nunca ha
desaparecido, y menos aún fenecido, hace ya algunos años que ha
iniciado, de nuevo, el vuelo, haciéndonos otear espléndidas
perspectivas. El autor documenta y razona, con seriedad, todo ello, a
través de su sugerente y amplio estudio.