La obra ganadora del premio Minotauro 2012 es un thriller de terror
con una atmósfera asfixiante y una resolución tan sorprendente que
dejará con la boca abierta a más de un lector. David Zurdo y Angel
Gutiérrez han conseguido entretejer una trama que atrapa desde la
primera página.
Tras sufrir un accidente que casi acaba con su vida y que que le ha
provocado una pérdida total de la memoria, Jack Winger ingresa en una
clínica de reposo para recuperarse de las graves secuelas. Allí le
explicarán que era periodista de sucesos, que nadie le ha visitado en
el hospital y que todos los internos padecen amnesia. Lo que nadie le
contará es que todos los enfermos sufren pesadillas recurrentes,
sueños terribles que se repiten cada noche. Ni que a veces el
enfermero jefe se lleva a un interno al bosque pero vuelve solo, ni
que existe una torre cuya entrada permanece oculta y a la que no está
permitido entrar...
Con la ayuda de Julia, una joven paciente cuya pesadilla es, si cabe,
mucho más terrible que la suya, Jack descubrirá que hay lugares en los
que es mejor no internarse, y que algunos secretos deberían
permanecer ocultos para siempre