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COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


La conjunción de progreso tecnológico y externalización productiva ha
hecho posible la aparición y desarrollo en el panorama laboral de un
nuevo fenómeno denominado teletrabajo, que compagina el uso de las
nuevas tecnologías informáticas y de las comunicaciones con el
concepto de flexibilidad del lugar de trabajo.
A nivel interno, el teletrabajo es ya una realidad en la forma de
organización de importantes empresas en nuestro país, en cuyo seno se
empiezan a suscribir acuerdos para regular las condiciones de su
implantación, y los derechos y obligaciones de las partes del
contrato, y todo parece indicar que en los próximos años el número de
teletrabajadores aumentará sensiblemente, sobre todo, una vez que se
superen los principales impedimentos para su generalización.
Una de las más importantes limitaciones para su expansión ha sido
hasta ahora la ausencia de una respuesta normativa específica a esta
realidad socio-laboral, que generaba una sensación de desprotección en
las personas proclives a practicarlo y la oposición de los sindicatos
por temor a que esta nueva forma de organización del trabajo
favorezca la explotación de los trabajadores.
El artículo 13 ET, en su redacción resultante de la Reforma laboral de
2012, pretende cumplir ese papel de regulación específica del
teletrabajo. No obstante, la reforma legislativa realizada aunque
permite superar algunos de los obstáculos existentes para aplicar más
fácilmente la normativa laboral al teletrabajo, sigue siendo
excesivamente escueta, sobre todo en lo referente a la regulación de
las condiciones laborales, materia en la que pueden ser necesarias
reglas especiales. Por lo tanto, la negociación colectiva es sin duda
el instrumento más idóneo para poder abordar la compleja realidad del
teletrabajo, evitando que los teletrabajadores se conviertan en
«personal de segunda categoría».
En el presente estudio se trata de dar respuesta a diversos problemas
que plantea el teletrabajo desde la perspectiva jurídico-laboral. El
primero, su delimitación conceptual, a efectos de decidir la inclusión
o no en su marco regulador de las prestaciones de servicio a
distancia y, el segundo, el examen de su naturaleza jurídica, en aras
a la calificación o no como laboral de la relación que se establece
entre el teletrabajador y la persona para la que la actividad se
presta. Por último, se analizan las cuestiones específicas que plantea
las peculiaridades presentes en tal relación laboral.
El presente estudio tiene como destinatarios todos los profesionales y
estudiosos del Derecho del Trabajo, operadores jurídico-laborales,
directivos de empresas y miembros de organizaciones sindicales y
empresariales llamados a suscribir acuerdos sobre implantación del
teletrabajo en las diferentes empresas.

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