Suiza es un país próspero, muy industrializado y con un estilo de vida
cosmopolita. Por una parte se muestra progresista e innovador y, por
otra, protege su cultura y sus costumbres. Ofrece al visitante la gran
belleza de su paisaje alpino, que cubre dos tercios del país, y su
patrimonio arquitectónico, que abarca desde serenas abadías románicas
y majestuosas catedrales góticas hasta iglesias barrocas y casas
urbanas con fachadas pintadas, sin olvidar su emblema de la
arquitectura tradicional, el chalé alpino, del que existen diferentes
variantes locales. Esta guía, a través de sus 900 fotografías,
ilustraciones y mapas, y de sus más de 300 páginas llenas de una
contrastada información, se convierte en el compañero ideal del
viaje.