Los héroes soñaban con encontrar un refugio seguro en ese río de
rápida corriente. Pero el equilibrio del poder eterno siempre es
cambiante. La Reina de la Oscuridad fue vencida, pero no destruida.
Sus poderes son muchos y la gente es débil. Se olvidan las lecciones
del pasado y las aguas del río se vuelven más turbulentas y
peligrosas. Pero no serán los Héroes de la Lanza quienes deberán
lanzarse al río revuelto de la guerra que se acerca. Ha llegado la
hora para los que son más jóvenes, más fuertes. Es hora de entregar
la espada, o el bastón de mago, a quienes serán los héroes de la
segunda generación. O a quienes traerán la perdición para esa nueva
era.