Un inglés llega a bordo de un tren al Madrid convulso de la primavera
de 1936. Deberá autenticar un cuadro desconocido, perteneciente a un
amigo de José Antonio Primo de Rivera, cuyo valor económico puede
resultar determinante para favorecer un cambio político crucial en la
Historia de España. Turbulentos amores con mujeres de distintas clases
sociales distraen al crítico de arte sin darle tiempo a calibrar cómo
se van multiplicando sus perseguidores: policías, diplomáticos,
políticos y espías, en una atmósfera de conspiración y de algarada.