Saltar al contenido

Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Sin duda alguna la regulación de las emociones está en la base de la
adaptación exitosa de las personas tanto en situaciones personales
como de interacción social. Esta es la principal aportación de esta
obra a la psicología de las emociones. Los autores se apoyan en que la
regulación de las emociones es el resultado de un doble proceso de
inercias o de vectores. Por un lado, la regulación cognitiva de las
emociones trata de afianzar y optimizar las valoraciones positivas
sobre las situaciones en las que las emociones se producen dentro de
uno mismo (intrapersonal) o en relación con los demás (interpersonal)
y, si es necesario, cambiar las valoraciones negativas por otras más
realistas y positivas. Por otro lado, estaría el vector o la inercia
de las personas para tratar de activarse o desactivarse según la meta
afectiva que deseen conseguir (regulación del arousal emocional). Así,
la regulación de emociones sería el vector resultante de la
aplicación de ambas inercias. De esta forma se aúnan todos los
conceptos que se han ido alternando, y a la vez solapando, sobre
regulación de emociones predominando el enfoque de que la regulación
de las emociones es el medio para la búsqueda de fines personales:
desde la adaptación personal y/o social, como la propia regulación
emocional misma.
Partiendo del conocimiento científico y realizando un nuevo avance
hacia la consolidación y difusión del concepto de regulación de
emociones, este libro está escrito de una manera amena para que los
lectores interesados entiendan de manera fácil cómo pueden mejorar sus
competencias en la regulación de las emociones. Para ello se
presentan numerosos casos reales y un cuestionario que les permitirá
analizar sus competencias para regular sus propias emociones o ayudar
a los demás.