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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Los recuerdos son un género más modesto que las memorias y diarios.
Más literario también. Quizás porque en ellos la importancia recae
generalmente sobre lo que se recuerda y no sobre quien recuerda.
Aunque, naturalmente, quien recuerda no deje nunca de tener
importancia. En este caso, un elegante patricio suizo con toda su vida
a las espaldas que, después de ocupar diversos cargos públicos en el
gobierno de su país y haber viajado mucho, se ha retirado finalmente a
escribir. Sus páginas sobre algunas de las grandes figuras de la
época (de Voltaire al Papa Clemente XIV), junto a un rotundo y lúcido
análisis de la Europa de entonces, fueron escritas con el humor y el
distanciamiento de alguien que ha llegado a conocer tanto a los
hombres y sus instituciones que se abstiene de juzgarlos. Bonstetten
perteneció al famoso grupo de Coppet, donde frecuentó a Benjamin
Constant, a Friedrich Schlegel, y, por supuesto, a la musa de todos
ellos, Madame de Staël, que ocuparía un lugar de excepción en su vida,
como en la de muchos otros hombres. El espíritu de aquel salón
literario parece alentar también estas páginas de alta prosa y encanto
sólo ligero en apariencia.