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Ficha del libro

portada del libro
  • EL PORQUE DE LOS DICHOS
    SENTIDO, ORIGEN Y ANECDOTAS DE DICHOS, MODISMOS Y FRASES PROVERBI

  • IRIBARREN, JOSE MARIA
  • ARIEL
  • 2013
  • 1 ed.

  • ISBN: 978-84-344-0845-6
  • EAN: 9788434408456

  • 600 páginas

  • TEMA: LINGUISTICA/LITERATURA


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COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


?Culo de mal asiento?, ?Quien se va a Sevilla pierde su silla?, ?Tener
guardadas las espaldas?, ?A palo seco?, ?Vete a la porra?? Cabe
preguntarse no sólo qué significan, sino de dónde provienen y cuál es
el uso correcto que debemos darle. Este libro nos permitirá repasar
nuestro acervo cultural mientras disfrutamos de las anécdotas
históricas a las que cada uno nos remite.áCulo de mal asiento: Dícese
de los inconstantes, de los que no se sujetan a un trabajo u oficio
por mucho tiempo, de los que van de aquí para allí, sin asentarse en
ninguna parte. La expresión alude, no al trasero del hombre, sino al
culo de las vasijas, que cuando no es plano, hace que aquellas
bailen.De hito en hito: Mirar de hito en hito equivale a fijar la
vista en algún objeto sin distraerla a otra parte. ?. Hito o fito es
el mojón o poste de piedra que señala los linderos y ada a conocer la
dirección de los caminos. Mirar de hito en hito, es decir, de mojón en
mojón, es frase que denota la atención del que camina por lugar
desconocido, valiéndose de estas señales para no extraviarse.­Vete a
la porra! ? Esta castiza expresión, que muchos creen nacida y
cultivada en Madrid, pero cuyo uso se extiende hoy a toda España,
procede de la expresión militar de castigo ?­Vaya usarced a la porra,
seor soldado!?, y tiene su origen en el colosal bastón que llevaba el
tambor mayor de los antiguos regimientos. Este bastón, muy labrado y
rematado por un gran puño de plata, era conocido con el nombre de
porra. El tal bastón, clavado en cualquier lugar del vivac,
acantonamiento o campamento, marcaba el sitio adonde tenían que acudir
los soldados durante el descanso para sufrir el arresto impuesto por
faltas leves que hubiesen cometido. La fórmula ­Vaya usted a la porra!
era correcta y usual, aunque ahora nos parezca dura y graciosa. El
oficial, al imponer el arresto a un soldado, se expresaba en tales
términos.á

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