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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


En las antiguas escuelas de La Teyera, un hermoso pueblo asturiano,
entre Santo Emiliano y el Cabo, en la frontera entre los concejos de
vieja tradición minera de Mieres y Langreo, ha tenido lugar la emotiva
presentación del libro «Por qué estorba la memoria. Represión y
guerrilla en Asturias (1937-1952)», que acaba de publicar Gerardo
Iglesias, el que fue Secretario General del Partido Comunista de
España y fundador de Izquierda Unida.

El libro, el primero publicado por Gerardo Iglesias, se compone de 22
impresionantes historias personales y familiares sobre la represión
que el franquismo aplicó en Asturias sobre los "huidos" o "fugaos",
los guerrilleros que, tras la ocupación militar de Asturias por los
golpistas en la Guerra Civil española, se echaron al monte para
continuar su lucha.

Con este libro -que es en realidad un alegato que reivindica la
memoria de los guerrilleros y de quienes, por unas u otras razones,
les dieron su apoyo y ayuda y sufrieron la misma represión-, Gerardo
Iglesias dice haber pretendido que se pueda "conocer quiénes eran, de
dónde venían, quiénes eran sus padres, cuáles fueron las condiciones
de vida familiares antes de echarse al monte, cuál el entorno social
en el que crecieron" con la intención de que eso "tal vez sirva para
desmontar todas las patrañas que se han arrojado sobre ellos".

Cuando Asturias, en 1937, cae en poder de los ejércitos franquistas
"son muchos los que no se resignan a aceptar pasivamente la derrota, y
no me refiero sólo a los del monte, sino también a las gentes del
pueblo en general" afirma Gerardo Iglesias en el primer capítulo de un
libro cuyas historias se desarrollan durante un largo período con
hitos significativos en la creación del Comité de Milicias
Antifascistas, de 1943; el posterior desmantelamiento de la Unión
Nacional en Asturias, en 1944, y el fusilamiento de su más señalado
impulsor, Antonio García Buendía; el diseño, en 1946, del plan de
ataques guerrilleros y sabotajes; la mayor derrota de la guerrilla, de
enero de 1948; y, por fin, ya en 1952, la muerte del último
guerrillero, Ramón González, que decidió pegarse un tiro antes de ser
apresado por la Guardia Civil que lo tenía ya cercado en una casa de
La Camocha, muy cerca de Gijón.