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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Pisar charcos es comúnmente considerado como un descuido, algo a
evitar. Hoy es claramente una virtud a alentar al haberse convertido
en la condición indispensable para avanzar.Las reformas iniciadas
hasta ahora en España no han llegado al corazón de nuestros problemas.
El cambio de fondo que necesita España es el de su representación
política y el del funcionamiento interno de los partidos. La
concentración de poder que han acumulado sus sedes ha propiciado
graves desequilibrios en la democracia española. Lo racional para un
político es someterse a la cúpula de su partido en vez de plegarse a
la voluntad de los ciudadanos.La lealtad política se ejerce con otros
políticos en vez de ejercerse, como debería, con los votantes
españoles.Un político español hoy es más un delegado de su partido que
un representante de sus ciudadanos.El cambio de los incentivos de los
políticos pasa por la urgente introducción en España de las listas
abiertas, las circunscripciones, la financiación privada de los
partidos políticos y una radical separación Gobierno-Estado, así como
acabar con el inmenso poder que han acumulado las cúpulas de los
partidos, haciéndolas más responsables ante sus bases y ante sus
votantes.Todo ello permitirá asegurar una subordinación del Estado al
interés de los ciudadanos