Saltar al contenido

Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Performance es el retrato de dos mundos: el de la marginación social y
el del poder, el de las cárceles y el de la cultura
institucionalizada. Dos mundos que, en apariencia, están completamente
separados y cuyas relaciones se basan en la dominación y en la
exclusión. Sin embargo, a lo largo de la novela se van mostrando cada
vez más interrelacionados, cada vez más próximos. Desde el estilo a la
propia estructura narrativa se pone de relieve la distancia y, al
mismo tiempo, la íntima conexión que existe entre ellos.
La novela gira en torno a la reclusión. Pero no es únicamente la de
los presos, la del espacio cerrado de las cárceles, sino también la de
quienes los vigilan, la de quienes las dirigen y, a veces, se
esfuerzan en hacer de esa marginación extrema algo humano, e incluso
la de quienes pretenden embellecerla, convirtiéndola en un producto
cultural más en una sociedad en la que todo, hasta el sufrimiento de
la prisión, parece que ha quedado reducido a espectáculo.
La obra está alejada de cualquier discurso ideológico, de cualquier
maniqueísmo tranquilizador. Por el contrario, el desarrollo de la
acción y la evolución de los personajes ponen al descubierto la
hipocresía de la visión ideologizada de la vida penitenciaria, de la
visión romántica de los fuera de la ley, que en Performance sólo son
formas de autoengaño y de mala conciencia social. La descripción
precisa y sobria de las galerías, de las celdas, del aislamiento y la
monotonía, ofrece una perspectiva realista de la vida cotidiana de las
cárceles de la que no pueden escapar ni los presos ni sus carceleros.
Esta visión de la exclusión, que rehúye lo tópico y espectacular, y
de los mecanismos sociales que la mantienen se prolonga fuera de los
muros de la prisión. La marginación es aún mayor y más desoladora
fuera de ella.
Performance también es el relato mordaz del ansia de poder, de la
inanidad de las instituciones culturales que crecen a su sombra, de la
trayectoria de unos personajes que se entregan en cuerpo y alma a él
y de aquellos otros que tratan de huir inútilmente de su atracción.
Sin embargo, en esos espacios cerrados, tanto dentro como fuera de las
cárceles, son las víctimas quienes, sin fuerza y casi sin voz,
mantienen la esperanza. Aunque el encuentro entre esos dos mundos no
conduzca a ningún género de catarsis, sino a una grotesca y cruel
performance, como corresponde a un tiempo tan vacío, y también
cerrado, como el de hoy.

Fernando Sánchez Pintado (Madrid, 1950) es licenciado en filosofìa y
administrador civil del Estado. Ha publicado poesía en la revista
Hiperion y la novela Un tren puede ocultar a otro (Endymion, 2004), y
Contrariar al zurdo (Barataria, 2006). Ha sido gerente del Museo
Nacional Reina Sofía

Otros libros del autor