Saltar al contenido

Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


La patria potestad se puede definir como el poder que la ley otorga a
los padres sobre los hijos menores de edad no emancipados para proveer
a su asistencia integral. De todos modos ha de tenerse presente que
la patria potestad no solo cubre las necesidades jurídicas del menor
sino, también, sus aspectos personales y patrimoniales. Por esta razón
la doctrina más moderna la define como el poder global que la ley
otorga a los padres sobre los hijos. No es sencilla la concreción del
entramado jurídico subyacente a las relaciones paterno-filiales al
implicarse, al mismo tiempo, aspectos públicos y privados, tan propios
del Derecho de Familia, junto con elementos emocionales e intuitivos
de compleja percepción y determinación por el ordenamiento jurídico.
Estos aspectos públicos y privados se dejan sentir, de manera
particular, en las relaciones paterno-filiales y en la institución de
la patria potestad. Tal como indica el TS la patria potestad es un
efecto legal propio de toda relación paterno o materno filial, de
manera que una vez que queda determinada la filiación, la patria
potestad corresponde automáticamente, ex lege, al progenitor ya
anteriormente determinado. Así pues la patria potestad es uno de los
efectos de la filiación. El menor de edad no tiene capacidad de obrar
y será el titular o los titulares de la patria potestad quienes
actuarán en el mundo jurídico en su nombre como sus representantes
legales. Si dicho menor está emancipado tiene capacidad de obrar
limitada o restringida y necesita un complemento de capacidad para
ciertos negocios jurídicos, que se lo otorgarán los anteriores
titulares de la patria potestad.