Saltar al contenido

Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


La complejidad del paradigma cartesiano de lo mental tiene que ver
poco, o muy poco, con la versión oficial que se ha hecho circular
sobre Descartes. El concepto de mente de Descartes no se limita a la
distinción mente-cuerpo y ni siquiera esta distinción ha sido
correctamente comprendida en su verdadero contexto. La complejidad del
dualismo cartesiano es aun mayor de lo que pensamos, pues se
encuentra enraizada con la idea de ciencia que habitualmente
manejamos, así como con nuestra concepción de racionalidad y de
conciencia.El pensamiento de Descartes supone un proyecto
epistemológico general que no es tenido en consideración, cuando se
intenta revisar sus concepciones sobre la mente. Lo sistemático de su
pensamiento, impide una comprensión parcial o segmentada de su
sentido, sin que se pueda prescindir ni de su metafísica ni del
mecanicismo que desde el principio anima todo su trabajo.Descartes
mantuvo un diálogo crítico con la Escolástica, enfrentándose con
sólidos remanentes ideológicos que siglos de aristotelismo habían
dejado depositados, tanto en los modos corrientes de pensar, como en
las distintas especialidades del pensamiento. Su propósito general fue
ampliar, a todos los ámbitos posibles, incluido el problemático
terreno del hombre, la concepción mecanicista de la naturaleza. Este
es el marco conceptual en el que se desarrolla el paradigma cartesiano
de lo mental.Desatender este importante aspecto de su discurso
filosófico, es decir, prescindir de la complejidad teórica que
acompaña la distinción entre el pensamiento puro y la materia extensa,
nos lleva al trillado camino de las interpretaciones tradicionales de
Descartes.