Lo que debía ser un encuentro ritual entre prestigiosos miembros de
las letras nacionales se convierte en algo turbador al aparecer
asesinado de una puñalada en el corazón uno de los poetas
participantes. Nacho Arán, poeta y meteorólogo, llega al congreso poco
después de que se haya producido el crimen, por lo que está libre de
sospecha y podrá dedicarse a husmear entre el resto de los asistentes.
Pronto descubrirá que casi todos ellos tienen algo contra el muerto,
y se dará cuenta de que el refinamiento intelectual y la supuesta
sofisticación de la cultura no sirven como vacuna contra el mal y las
pasiones violentas, contra el odio y el deseo de venganza...