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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


En Semana Santa se vive. Y nada más. La mirada es la forma más pura de
vivir. No hacen falta las palabras ni los sintagmas, los verbos ni
las corcheas. Mirar es escuchar el acorde del silencio. Todo es forma
y color. Todo es la transparencia del aire que se cuela por los ojos.
Una y otra vez. Como si no pasara el tiempo. Como si fuera posible
conservar en el cofre de la ilusión la mirada del asombro, la mirada
del niño. Y quien crea que todo esto puede ser una repetición que
lleva al hastío, que se vaya a la playa. Entonces comprenderá que la
Semana Santa es como una mujer hermosa. O como el mar. Porque uno no
se cansa nunca de mirarla.