Ya en su homilía en el funeral, el entonces cardenal Joseph Ratzinger
había pronunciado palabras inequívocas: «Podemos estar seguros de que
nuestro amado Papa se encuentra ahora en la ventana de la casa del
Padre y que nos ve y nos bendice». Desde entonces, la tumba de Juan
Pablo II es cada día meta de peregrinación para miles de fieles de
todo el mundo. El 1 de mayo de 2011, la beatificación oficial de Karol
Wojtyla confirmó la creencia del papa Benedicto XVI y el sentimiento
popular que se ha expresado siempre: «Santo ya!».
En este libro, Saverio Gaeta relata el milagro que ha permitido llevar
a buen término el proceso más rápido de canonización en la milenaria
historia de la Iglesia, tan sólo seis años y veintinueve días después
de la muerte. Además de la extraordinaria historia de la curación de
una monja francesa que sufría de la enfermedad de Parkinson
-científicamente inexplicable por los médicos-, Gaeta recoge numerosos
testimonios de las otras gracias, tanto físicas como espirituales,
atribuidas a la intercesión del papa Wojtyla por sus devotos en todo
el mundo. Miles de cartas llegadas para la Postulación romana cuentan
los casos de tumores que desaparecieron definitivamente, enfermos de
corazón o de hígado que sanaron de repente y recién nacidos sin las
malformaciones detectadas por las ecografías, así como conversiones
extraordinarias de prostitutas y presidiarios.