¿Te gusta el amor que das y recibes? ¿Te sientes libre, capaz,
independiente, completo sin otra persona a tu lado? ¿Vives al margen
de lo que hacen o piensan los demás? ¿Tienes una relación sentimental
de confianza y respeto mutuo, en la que ambos permitís que el otro
tenga su propia vida y siga su evolución personal sin miedo a
perderlo? ¿Eres capaz de hacerte vulnerable y abrirte a otra persona?
Si es así, enhorabuena. Pero si en cambio: sientes que los demás te
consumen, no sabes decir «no», tienes miedo al abandono, intentas
cambiar a tu pareja, temes la soledad..., sigue leyendo para romper
las cadenas de las dependencias afectivas y alcanzar la libertad como
individuo y como pareja.