Como en las grandes tragedias griegas, Macbeth conocerá su inevitable
destino mediante una profecía. Tres misteriosas brujas le anuncian que
llegará a ser rey de Escocia y que su compañero de armas, Banquo,
será padre de reyes. El augurio despierta la ambición de Macbeth que,
instigado por su esposa, planea y consuma el asesinato del buen rey
Duncan para luego ocupar su lugar en el trono. Sin embargo, la
inquietud por la posibilidad de perder el poder y los incipientes
remordimientos por su atroz acto empiezan a torturar a Macbeth. Con
unos personajes oscuros y una ambientación opresiva que raya la
perfección, Macbeth no sólo es un hito del género dramático, sino
también uno de los clásicos más tenebrosos de la literatura.