Una vez superado el momento más difícil de la ocupación franco-belga
de la región del Ruhr, Alemania aún tenía que hacer frente a la
violencia de las bandas armadas nacionalistas y a los intentos
revolucionarios izquierdistas. En ambos casos lo que se impugnaba era
el conjunto de las estructuras democráticas del frágil equilibrio
social y político de la República de Weimar. En esta obra, de 1924,
Plessner ofrece una defensa filosófica del concepto de sociedad
vinculado a la experiencia de Weimar frente a los ataques retóricos y
reales de los partidarios de un regreso ideal y mítico a una comunidad
aislada étnica o ideológicamente. El radicalismo social suprime la
dignidad humana y encierra el germen de una degeneración fanática y
autoritaria, algo que Alemania experimentó de un modo excepcional.
Este libro puede ser considerado como una propuesta de filosofía
social cuyo núcleo esencial corresponde a la necesidad de hallar
nuevos recursos simbólicos para repensar la cuestión del espacio
público en una época, como la nuestra, en la que las tentaciones
identitarias y comunitarias no parecen haber desaparecido