Saltar al contenido

Ficha del libro

portada del libro
  • LAS LEYES UNIVERSALES DE LA VIDA

  • TEMPLETON, JOHN
  • SAL TERRAE
  • 2012
  • 01 ed.
  • Colección: PROYECTO 123

  • ISBN: 978-84-293-2028-2
  • EAN: 9788429320282

  • 368 páginas
  • RUSTICA

  • TEMA: RELIGIOSO


  • No disponible.
    Consultar disponibilidad

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


¿Qué significa vivir una vida buena? Las principales escrituras
sagradas del mundo y diversas escuelas de pensamiento filosófico, así
como narradores, científicos, artistas e historiadores, han ofrecido
sus respuestas a esta pregunta. Sorprendentemente, muchas de esas
respuestas son comunes a casi todas las citadas fuentes. El reputado
inversor bursátil y filántropo John Templeton llamaba «leyes de la
vida» a tales afinidades: en Las leyes universales de la vida reúne
las mejores de esas enseñanzas en un accesible e inspirador manual
básico sobre lecciones tan valiosas.



El presente libro pretende ayudar a lectores de todas las edades y
todos los rincones del planeta a aprender más sobre las verdades
universales de la vida que trascienden la época moderna y cualquier
cultura particular.



«El mundo no se rige solo por las leyes de la física y la gravedad,
sino también por principios espirituales y morales.
A nosotros nos corresponde descubrir esas leyes de la vida
y vivir luego conforme a ellas»
(Sir John Templeton)

SIR JOHN TEMPLETON (1912-2008) fomentó durante toda su vida la
apertura mental. Inició su carrera en Wall Street en 1937 y consiguió
levantar uno de los mayores y más exitosos fondos de inversión
internacionales, hasta el punto de que se ha afirmado que «cabría
mantener que se trata del mejor inversor bursátil del siglo XX». En
1972 estableció el más espléndido galardón anual para personas
físicas: el premio Templeton, dotado con un millón de libras
esterlinas, que busca reconocer logros ejemplares en el estudio de la
dimensión espiritual de la vida. También dedicó una considerable parte
de su fortuna a la Fundación John Templeton, creada en 1987, que
continúa concediendo todos los años ayudas por valor de varios
millones de dólares para cumplir con su misión de servir de
catalizador filantrópico de la investigación sobre aquello que los
científicos y filósofos llaman las «grandes preguntas».