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COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Burgos era la Cabeza de esta Castilla que hizo la hazaña "más grande
después de la creación del Mundo", como afirmaba López de Gómara en su
Historia General de las Indias. El descubrimiento del nuevo
continente conllevó, paulatinamente, un importante cambio en las
estructuras jurídicas del derecho castellano que fueron promulgadas
para la vertebración política de los nuevos territorios descubiertos y
que ello diera como resultado la convivencia pacífica entre los dos
pueblos encontrados. Una de las principales consecuencias del
descubrimiento y conquista de América fue el desarrollo que alcanzó el
Derecho Internacional. Las relaciones entre cristianos e infieles, el
derecho y las limitaciones de la guerra, la conquista y el dominio de
los pueblos paganos, fueron problemas que se disputaron con calor en
la cátedra, en los tribunales y hasta en los púlpitos de España. La
doctrina que se abrió paso y se impuso a la teología católica por
medio de los grandes tratadistas españoles que, con elevado criterio y
gran preparación científica abordaron estos problemas y les dieron
solución en el campo de la teoría y de la práctica1. En el estudio de
esta doctrina, claramente se delinean dos períodos en los teólogos que
precedieron y siguieron al descubrimiento de América. Las Leyes, cuyo
nombre exacto fue el de "Ordenanzas para el buen tratamiento de los
indios" de fraguaron, se pensaron y redactaron en Burgos.Y en Burgos
se estableció que los indios eran "hombres libres y que como tal
debían ser tratados". Lo verdaderamente importante de las Leyes de
Burgos radicó en ser el primer cuerpo legislativo general que se dio
para las Indias y su trascendencia fue considerada en tal grado, que
los monarcas ordenaron se diera difusión de aquellas leyes a través de
la correspondiente orden de promulgación, que se utilizaba para
disposiciones de gran interés general.

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