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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


En el siglo xv, el icono la representa ciega, con los ojos vendados,
para asegurar así la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley,
pues la justicia debe ser impuesta sin miedo ni favoritismos,
independientemente del dinero, el poder y la fuerza.Años vistiendo la
toga sirven para que la abogada Montse Suárez, que fue durante un
tiempo la cara más visible de Manos Limpias, concluya en este libro
que la vieja dama se ha dejado por el camino sus principales
atributos: la objetividad y la imparcialidad.En estas páginas de
apasionante lectura se da cuenta de las tretas de los poderosos para
eludir la acción de jueces y tribunales, el trato de favor que
dispensa la casta política a sus afines, las maniobras de determinados
ámbitos económicos para controlar los resortes de poder relacionados
con la Justicia?Con ritmo periodístico, la autora relata en primera
persona su experiencia en algunos de los principales procesos
judiciales, desde el escándalo de Mario Conde hasta el fraude del
lino, pasando por el caso Telecinco, el tres por ciento en Cataluña,
el indulto a los mossos d?esquadra, la doctrina Parot o la lucha por
el poder en el Colegio de Abogados de Madrid. También aporta datos
nuevos, algunos sorprendentes, sobre el juego sucio en el caso Nóos,
que le hizo perder su trabajo de letrada en una entidad bancaria.
Incluso han intentado expulsarla sin motivo alguno del ejercicio de la
abogacía.La ley se estruja a conveniencia. Ya lo dice la expresión
latina: en caso de duda, la justicia sigue favoreciendo al reo, sí?
Pero más, mucho más, si este es rico y poderoso. In dubio, pro rico