Juan Pablo II y Benedicto XVI, los dos últimos papas de la Iglesia
católica, tienen muchos puntos en común. Son casi coetáneos, los dos
nacieron en Europa Central, sobrevivieron en frentes opuestos a la II
Guerra mundial y participaron juntos en el Concilio Vaticano II.
Después colaboraron en Roma durante casi un cuarto de siglo. Los
acontecimientos exteriores, sin embargo, no nos dicen lo esencial: por
encima de su larga colaboración, entre el papa polaco y el prefecto
de la Doctrina de la fe se fueron suscitando la estima, la cordialidad
y la amistad de modo desconocido en la historia.
Este libro presenta diversos textos de Benedicto XVI que ofrecen una
lectura privilegiada de la figura y del pontificado de Juan Pablo II.
Dan una interpretación autorizada de algunos acontecimientos decisivos
del pontificado y sobre todo dejan entrever, a través de la conmoción
del recuerdo, el corazón del gran papa. Una obra, en definitiva, que
permite conocer de cerca al papa polaco en la interpretación de su
amigo y sucesor Benedicto XVI.