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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Muchos hechos literarios del siglo xix sólo se entienden a la luz de
la doctrina de «el arte por el arte», ya implícita en la Crítica de la
razón práctica y Crítica del juicio kantianas, aunque los orígenes de
la cuestión se remontan a épocas anteriores. Definida y divulgada por
Victor Cousin en Francia, su implantación se extiende a otros países
tras la derrota de los movimientos prerrevolucionarios que se conocen
como Joven Europa (Joven Alemania, Joven Francia, Joven Italia, Joven
Polonia, etc.). El rechazo por parte de la generación de 1848 de la
moral filistea impuesta por la burguesía como clase dominante llevó a
muchos artistas y escritores a refugiarse en «el arte por el arte» y a
proclamar su supremacía sobre el llamado «arte docente». Ello dio
origen a la aparición del realismo-naturalismo y a las escuelas
parnasiana, simbolista y prerrafaelista en un contexto de pesimismo
decadentista de raíces schopenhauerianas. El agrio debate sobre el
Arte y la Moral se centró en la novela y la poesía. Los nombres de
Baudelaire, Flaubert y Zola se erigieron en modelos y guías. En España
la ausencia de una Joven Europa, debido a sus particulares
circunstancias históricas, retrasará la aparición de la «cuestión»
hasta la Restauración y adoptará finalmente la forma de una lucha
entre casticistas y cosmopolitas. Valera y Campoamor, Clarín, Pardo
Bazán y Menéndez Pelayo más los poetas premodernistas representan la
aportación más importante al tema.