En 1925 una serie de terremotos y el consiguiente aumento del nivel
del mar provocaron que parte de Manhattan quedara sumergida bajo casi
diez metros de agua. Aquellos que se resistieron a abandonar sus
hogares empezaron una nueva vida en calles que se habían convertido en
canales y en edificios cuyos tres primeros pisos estaban bajo el
agua. Han pasado cincuenta años desde entonces y la Ciudad Sumergida,
como la llaman sus habitantes, está poblada por carroñeros y ratas de
agua, gente pobre que sobrevive como puede, y aquellos demasiado
orgullosos u obcecados para dejarse vencer por las circunstancias.
Entre ellos están la joven Molly McHugh y su amigo y jefe Felix Orlov.
Hubo un tiempo en que Orlov el Mago fue un famoso ilusionista, pero
ahora tan sólo es un anciano, un medium psíquico que puede poner en
contacto a los espíritus de los fallecidos con los seres queridos que
han dejado atrás. Un día algo falla en una de las sesiones de Felix y
unos extraños hombres con máscaras de gas y trajes de neopreno
aparecen de la nada y secuestran al anciano. Molly consigue escapar y
su huida la lleva hasta un misterioso hombre y su fiel compañero, Joe
Golem, cuyo pasado es un enigma para sí mismo y que tiene sueños en
los que es un hombre de piedra y barro, creado con el único propósito
de cazar brujas.