Este es un ensayo contra la intolerancia al otro y el populismo, donde
se reflexiona sobre la forma en que el hombre piensa su relación con
los otros y se diseccionan las pasiones y razones que se esconden en
el surgimiento y expansión de las ideologías excluyentes que han
justificado actuaciones machistas, xenófobas y racistas en la historia
de Occidente. Para la autora, contra ello, como factor imprescindible
de resiliencia, no hay otra opción que una educación dimensionada en
su vertiente afectiva y ética.