Un famoso cantante de ópera catalán, conocido como el León de Nápoles,
es el encargado de contar esa historia sucedida cuatro años atrás,
durante una visita a Madrid para ensayar el Otello de Verdi. Los
personajes son la misteriosa y melancólica Natalia Manur su marido, el
banquero Manur el imperturbable y obsequioso señor Dato, acompañante
de profesión. A su alrededor se mueven otros secundarios: una puta
apresurada, una vieja gloria de la escena operística, un minucioso
viudo, un antiguo amor.
Es esta historia de pasiones llevadas hasta las últimas consecuencias,
que en este fin de siglo sólo son verdaderamente últimas para el
hombre sentimental, que parece ser el artista o el pensador, pero que
tal vez sea, por el contrario, el hombre de negocios, el hombre de
acción.
En este libro, que contiene una declaración de amor gravemente
encendida, el autor no ha renunciado a la ironía, a la leve burla
implícita de sus héroes, a los que no puede evitar tomarse muy en
serio y algo a broma al mismo tiempo, mientras el ritmo se acelera
progresivamente hasta un inesperado desenlace.