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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Suele escribirse que el Chesterton más divertido y discutidor fue el
juvenil y primero, el de antes de su conversión al catolicismo.
Equivocadamente. Chesterton fue Chesterton desde el principio, pero
también hasta final. Así lo demuestra El hombre corriente (1936), el
último de sus libros, o al menos el último del que corrigió pruebas, y
que apareció unos pocos días después de su muerte. Y también uno de
los más combativos y retadores, e incluso puede que el más quijotesco
entre los suyos, por su afán en arremeter contra los molinos de la
modernidad; de la modernidad entendida como un molino de viento.
Chesterton defiende o ataca en estas páginas al hombre corriente, el
nudismo, la vulgaridad, los grandes tontos, nuestra idea del progreso
o de la educación, el patriotismo... y nos dice cosas como que existen
dos tipos de vándalos: los antiguos, que destruían edificios; y los
modernos, que los construyen.
Existen multitud de malentendidos literarios respecto a Chesterton
pero (a diferencia de lo que pasa con los escritores de moda) todos en
contra de Chesterton. Muchos no leerán nunca a Chesterton porque
piensan (es un decir) que fue un escritor de derechas, un amable
conformista. Algunos lo seguimos leyendo porque sentimos que tras la
máscara de su humorismo se ocultaba un rebelde y que muchas de sus
rebeldías siguen aún vivas. A. L.
Gilbert Keith Chesterton (Londres, 1874-Beaconsfield, 1936) es
conocido, sobre todo, entre el gran público, por sus relatos
policiales del padre Brown y por su novela El hombre que fue Jueves,
pero el gran escritor inglés, destacó en todos los géneros literarios,
especialmente en el menos convencional y menos cerrado (tal como
convenía a su peculiarísima personalidad humana y artística), el
ensayo, lo que en su caso no es sino hablar de periodismo. Porque el
siempre polémico y polemista Chesterton fue sobre todo, durante toda
su vida, un periodista, es decir un hombre curioso y apasionado para
quien no había asunto que no pudiera o no debiera ser tema de
discusión («no hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de
interesarse» es una de sus frases o, lo que es casi lo mismo, de sus
paradojas). En el catálogo de Ediciones Espuela de Plata y
Renacimiento puede encontrarse una buena parte, además de una muy
buena representación, de la obra de Chesterton. Entre ediciones de
rescate, nuevas traducciones y libros inéditos en español sumamos ya
una veintena de títulos, entre los que destacan los siguientes:
William Blake (2007, 2010), El color de España y otros ensayos (2007,
2009), Lectura y locura y otros ensayos imprescindibles (2008), Lo que
vi en América (2009), Robert Browning (2010), Chaucer (2010), El
hombre que fue Jueves (2010), La cosa y otros artículos de fe (2010),
Enormes minucias (2010), Tipos diversos (2011), El acusado (2012),
Sobre el concepto de barbarie (2012).

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