Pieza revolucionaria dentro de la estética del surrealismo, se
caracteriza por el fuerte sentido erótico, incluso pornográfico, que
contienen sus páginas. También por su implacable crítica social,
política, circunstancial; por su exasperado canto a la libertad y por
la enunciación de los valores del nuevo hombre. El discurso en favor
de la mujer es uno de los aspectos más sobresalientes y sorprendentes
del libro.