El fútbol no es solo el deporte más popular del mundo. Como dijo Bill
Shankly, el míticoentrenador del Liverpool: el fútbol no es una
cuestión de vida o muerte es mucho más importante que eso. Y no le
faltaba razón: durante años ha fraguado guerras, ha alimentado
revoluciones e incluso ha contribuido a mantener a dictadores en el
poder.