Tras sobrevivir a los Máscaras de la Noche y al maligno Ghearufu,
Cadderly se pone al mando de las fuerzas combinadas de Caradoon y del
bosque de Shilmista para atacar el Castillo de la Tríada, el reducto
de su enemigo Aballister. En esta empresa, Cadderly descubrirá los
límites de sus poderes y la responsabilidad que conlleva el
liderazgo.