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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Estocolmo, la primera ciudad en obtener el Premio Capital Verde
Europea (2010) y perteneciente a un país líder en sostenibilidad y
reciclaje, es una ciudad abierta, cosmopolita y una de las más
elegantes del norte de Europa. Fundada a mediados del siglo XIII, se
asienta sobre catorce islas rocosas del extremo oriental del lago
Mälaren.
Si algo la caracteriza, además de su gestión medioambiental, es su
perfil cultural, pues cuenta con más de ochenta museos, entre los que
destaca el Museo Vasa, un barco rescatado del fondo del puerto, de
visita obligada para quienes disfrutan de los temas relacionados con
el mar.
Si hace buen tiempo, resulta muy agradable pasear por toda la zona
marítima, recorrer las calles y plazas de Gamla Stan, su casco
antiguo, y deleitarse con los majestuosos edificios de sus barrios
céntricos: Norrmalm, Kungsholmen, Östermalm y S"dermalm, así como con
los escenarios naturales de Djugården y del precioso museo al aire
libre de Skansen.
La ciudad parece flotar entre los canales -Estocolmo es conocida como
la Venecia del Norte- y el verde de sus parques y calles arboladas, en
un escenario en el que el visitante se encuentra cómodo y relajado.
Sin embargo, no es fácil de visitar; las distancias, sin ser
excesivas, dificultan un poco la elección del recorrido adecuado. Hay
que planificar bien el día y consultar aún mejor los horarios. A
medida que se aproxima el invierno, muchas de las salidas en barco
hacia el palacio de Drottningholm y otros itinerarios sufren
severas restricciones.
El archipiélago adyacente -Skärgarden- proporciona una excelente
protección contra el mar abierto, aunque el viento del Báltico ruge
con fuerza, sobre todo en invierno. Pero las más de 25.000 islas del
archipiélago son el complemento ideal para acercarse a un modo de vida
donde la Naturaleza es la gran protagonista.