La visión de la mujer en la publicidad de la España franquista no fue
ajena al machismo que imperaba en la sociedad. Dependiente de su
esposo para cualquier trámite legal, despojada de autonomía económica,
considerada incapaz de desempeñar cualquier profesión cualificada, su
papel como consumidora también quedó relegado a un segundo plano. Los
anuncios femeninos estaban limitados a los artículos del hogar y los
productos propios de su sexo, sometidos además a una censura que
obligaba a vender una media sin mostrar un muslo turgente o un
sujetador sin insinuar un escote.
Es cosa de hombres ofrece un recorrido por aquellos años de publicidad
y televisión en blanco y negro, una visita retrospectiva por el
universo considerado durante mucho tiempo exclusivo de la mujer. La
subordinación al varón que evidencian los spots de electrodomésticos,
su papel como reposo del guerrero en las campañas de alcohol y tabaco,
su condición de objeto de conquista como estrategia para vender
productos de lo más diverso, quedan patentes en muchos de estos
anuncios.
Unos anuncios que, vistos desde la perspectiva actual, pueden provocar
desde el asombro a la risa, pasando en ocasiones por la indignación,
pero que a pocos dejarán indiferentes, y que quedan como
representantes de una época y una manera de pensar que es de esperar
que algún día dejemos definitivamente atrás.