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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Alguien escribió una alegoría. En ella, la Gran Recesión dice a los
perdedores: lamentamos sinceramente el destino que habéis tenido, pero
las leyes de la economía son despiadadas y es preciso que os adaptéis
a ellas reduciendo las protecciones. Si os queréis enriquecer debéis
aceptar previamente una mayor precariedad.Este es un libro de economía
política que polemiza con esa falsa salida a la crisis. Para
conseguir el control social de la misma se ha instalado «la economía
del miedo». Este ?que siempre ha sido un fiel aliado del poder? adopta
rostros inéditos: ya no se trata de los temores tradicionales, que
siguen existiendo, sino del miedo al «otro», al que viene a disputar
los pocos empleos, a la inseguridad económica, a una distribución de
la riqueza cada vez más regresiva y, sobre todo, el miedo a que
nuestros representantes, aquellos a los que hemos elegido para que nos
a ayuden a resolver los problemas públicos, no puedan hacerlo porque
las decisiones ya no se toman en los parlamentos, sino en otros
territorios alejados, oscuros e impersonales. Se ha multiplicado el
poder fáctico de los mercados. El dibujante El Roto lo ha resumido en
una viñeta que decía: «Tuvimos que asustar a la población para
tranquilizar a los mercados».Los ciudadanos temen que sus hijos vayan
a vivir peor que ellos. Y estos últimos opinan que el sistema que no
les acoge con normalidad es fallido, corrupto, indiferente e
irresponsable.Un siglo después, ha vuelto el debate sobre el
equilibrio entre la democracia y el mercado.