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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Desde Borges, sabemos el valor del cuento frente a la temperancia de
la novela. El estilo del autor es el mismo, es la velocidad del golpe
lo que lo hace más contunden-te aún, y la huella que deja es más
profunda. Hijo del género negro, nacido en el mismo barrio que
Debrigode, Javier Hernández vierte su licor literario alimentándose de
aquello que nos acerca a una vibrante humanidad, ajena a la rutina
adormecedora. Y ese lugar es el delito, lugar sin embargo poblado de
psicópatas, neuróticos incurables que ejercen el poder en círculos
acaparadores y moralmente polvorientos. Delitos universales, delitos
que mueven la economía en estos tiempos de espirales negras en Canary
Islands. Incluso el inspector Carles, hombre bueno y decente que en
las novelas de nuestro autor pone los puntos sobre las íes, aquí, en
este libro de cuentos, se complace solamente es ser un lector. Días y
noches, y siempre una mujer en la ventana...