Saltar al contenido

Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


En algunas circunstancias se ha llegado a pensar que la única forma de
defender el Estado constitucional es introduciendo medidas
excepcionales para situaciones de emergencia y así garantizar su
continuidad (aunque para ello haya que sacrificar la plena efectividad
de algunos derechos), limitando el ejercicio de las libertades para
defender un bien superior: la propia supervivencia de la sociedad. Mas
cuando se acude a esos procedimientos, cuando se recurre en caso de
necesidad, por ejemplo, a un llamado "Derecho penal del enemigo", lo
que se está resintiendo es el mundo jurídico en su conjunto, y quizás
una vida así, con el mero mantenimiento de las Constituciones, pero
privadas de su sentido originario, no merece ser salvada.