El presente ensayo tiene una motivación musical. Se presenta a la
imaginación del escritor la imagen de un cuerpo que desaparece -el
Delfín francés conocido como Luis XVII- y una serie de impostores que
intentan sustituirlo. No se trata de un tema sino de lo contrario: de
una variación que busca su tema, al revés que el clásico modelo
musical de tema y variaciones.