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Ficha del libro

portada del libro
  • CORREO DADA
    UNA HISTORIA DEL MOVIMIENTO DADAISTA CONTADA DESDE DENTRO

  • HAUSMANN, RAOUL
  • ANTONIO MACHADO LIBROS
  • 2011
  • 01 ed.

  • ISBN: 978-84-7774-207-4
  • EAN: 9788477742074

  • 260 páginas

  • TEMA: ENSAYO


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COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


«El dadaísta ama el sinsentido y odia la estupidez.»Así resume Raoul
Hausmann el impulso dadaísta de subversión de la civilización que
trajo la I Guerra Mundial como la nube trae la tormenta. Estupidez de
la ciencia que perfeccionó la maquinaria militar, estupidez del arte y
la literatura que enaltecieron la guerra, estupidez de la razón
instrumental que manipula todo lo que toca, estupidez de la
explotación capitalista que produce individuos estúpidos, etc.El
programa dadá opuso una «lógica del absurdo» a la estupidez
organizada. El poema fonético contra el lenguaje devastado y vuelto
imposible por el periodismo. El fotomontaje para desintegrar las
formas semánticas establecidas y engarzar de otra forma lo decible y
lo visible. El haptismo como indagación de una sensorialidad
excéntrica. El arte nuevo como dislocación del individuo moderno, su
óptica posesiva, su seguridad vertical sobre el mundo, su presencia
soberana. Raoul Hausmann se entregó en cuerpo entero a esta «revuelta
lógica» como uno de los fundadores del Club Dadá de Berlín, que
exploraba el camino entre el radicalismo político y el antiarte. En su
«Correo Dadá», que apareció en 1958, repasa la historia del asalto
dadaísta a la realidad, recoge manifiestos y proclamas, evoca la
invención del fotomontaje y la nueva pintura, recuerda las delirantes
veladas dadaístas con Richard Huelsenbeck y Johannes Baader, su
amistad con el «anti-dadá merz» Kurt Schwitters, etc. Hoy, en una
sociedad anestesiada, en la que incluso los movimientos más
reivindicativos son tan previsibles, ojalá el precioso testimonio de
Hausmann pueda contagiarnos algo de la bendita locura dadaísta, donde
la ligereza y la gracia se fundían con el mayor de los atrevimientos
en un gesto de desafío. «­Vuela escarabajo!»