Contra las patrias, es decir, contra la colectivización de la
violencia, contra las unanimidades forzosas, contra las identidades
nacionales prefabricadas, contra la utilización de la peculiaridad
cultural como fundamento estatalista, contra la exaltación del ombligo
propio por medio del denigramiento de lo ajeno, contra los símbolos
sanguinarios : banderas, himnos, mártires y contra el ridículo
entusiasmo por las fronteras.
Contra las patrias, o sea, a favor de la tradición cultural que cada
creador reinterpreta a su modo y manera, a favor de la libertad de las
lenguas, a favor del exilio, del cosmopolitismo y del desarraigo, a
favor del federalismo, a favor del antimilitarismo y del
antipatrioterismo, sobre todo a favor del internacionalismo, que fue y
sigue siendo la verdadera gran idea progresista desde que el viejo
Demócrito dijo en Grecia que «la patria del sabio es el mundo
entero».
En este conjunto de conferencias y ensayos se habla especialmente del
problema de las nacionalidades y de los nacionalismos en España,
empezando ante todo por el primero y fundacional que es el
nacionalismo español. Escritos la mayoría de los textos en Euskadi y
para Euskadi, es lógico que el tema de la violencia ocupe un lugar
primordial en estas reflexiones comprometidas. Pero, en último
término, el problema es más amplio y rebasa cualquier exclusiva
localización ibérica : se trata de saber si podremos luchar de algún
modo contra la sacralización patriótico-militar del Estado.