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Ficha del libro

portada del libro
  • LAS CAUTIVAS
    EL HAREN OCULTO DE GADAFI

  • COJEAN, ANNICK
  • ANAGRAMA
  • 2014
  • 01 ed.
  • Colección: CRONICAS 104

  • ISBN: 978-84-339-2604-3
  • EAN: 9788433926043

  • 240 páginas
  • RUSTICA

  • TEMA: SOCIOLOGIA


  • No disponible.
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COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


En 2011, poco después de la muerte de Gadafi, Annick Cojean, reportera
de Le Monde, viaja a Libia para investigar sobre el papel de las
mujeres durante la revolución. De regreso de este viaje revelador, la
periodista publica el artículo «Una esclava sexual de Gadafi cuenta su
calvario», la historia de Soraya, una joven de veintidós años. Cojean
cuenta cómo, a los quince años, la chica fue elegida para ofrecer un
ramo de flores al dictador, que respondió al regalo con una caricia en
su cabello. Un gesto dirigido en realidad a sus guardias, que quería
decir «ésta es la que quiero». «Al día siguiente -escribe Cojean en su
artículo- Salma, Mabruka y Faiza, tres mujeres en uniforme,
consagradas al servicio del dictador, se presentan en la peluquería de
su madre. Gadafi quiere verte. La adolescente las sigue de buen
grado. ¿Cómo sospechar algo? Era el héroe, el príncipe de Sirte.» Y
Gadafi la secuestraría para convertirla en su esclava sexual.
La historia de Soraya es el detonante de Las cautivas, un libro donde
se denuncian por primera vez los abusos sexuales del «Guía», del
supuesto defensor de los derechos de las mujeres en el mundo árabe, en
un país en el que la violación es una mancha que contamina a todo el
clan, tabú supremo. Y la autora nos conduce al corazón mismo de las
tinieblas.
«La investigación excepcional de Annick Cojean demuestra cómo el líder
libio usó la violación como arma de poder durante su reinado. Y como
arma de guerra durante la revolución de 2011» (Caroline Laurent-Simon,
Elle).
«Por supuesto, teníamos leves sospechas. Nos decíamos que las arengas
feministas del difunto Muamar el Gadafi, guía sin brújula, sonaban
falsas. Que tras el ballet de sus "amazonas", ángeles de la guarda
demasiado esculturales embutidas en vestimentas demasiado elegantes,
se intuía la mascarada. Pero ¿quién supo medir la amplitud del mal y
de los crímenes? Ese es el mérito de Annick Cojean, gran reportera en
Le Monde» (Vincent Hugeux, L¿Express).
«La imagen de Gadafi como liberador de las mujeres no era más que un
disfraz. Ese hombre arruinó las vidas de muchas jóvenes. Y fueron
olvidadas, repudiadas, nadie se ocupó de ellas. El libro de Cojean ha
sido publicado en árabe, y en Libia y en todas partes sus lectores se
están enterando de la magnitud y la vileza de los delitos de Gadafi»
(Leyla Sanai,The Independent).