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Ficha del libro

portada del libro

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO


Los cuentos nos remiten a un lugar en el que la fantasía es la
protagonista; y, para entrar en ese mundo fantástico, ¿qué mejor que
una silla especial en un rincón acogedor, destinado a la lectura? Así
estaba la oveja Catalina, disfrutando de su libro, cuando de
repente... ­CATACRACK!
Catalina se cayó al suelo, y, lo peor: ­se quedó sin su silla para
leer cuentos!

De este modo empieza el cambalache: silla por taburete, taburete por
sofá, sofá por mecedora...
Entre trueque y trueque, Catalina irá desgranando, en las páginas del
álbum que está leyendo, una historia muy conocida: el lobo llama a la
puerta, derrumba la casa de paja, sopla en la puerta de la casa de
madera... Pero nada es tan confortable como su vieja silla para
disfrutar de un buen libro, por eso Catalina siempre está dispuesta a
cambiar o a probar asientos nuevos para conseguir su objetivo: llegar
al final de la lectura. ¿Se comerá el lobo a los tres cerditos?

Cambalache es un cuento que esconde otro cuento. Roberto Castro, que
se estrena como autor, pero con una larga trayectoria en el mundo de
la literatura infantil y juvenil, desarrolla una trama circular
sencilla, dinámica y muy eficaz, que incide transversalmente en la
aventura de leer.

Margherita Micheli ilustra esta divertida historia haciendo saltar a
los personajes de un cuento al otro, quienes interactúan en dos mundos
fantásticos paralelos, hasta llegar a un final feliz para los
protagonistas de ambos.

La técnica utilizada es témpera sobre papel, con colores que se
alternan según los espacios y las emociones que transmiten las
diferentes escenas. Sus composiciones requieren de la mirada atenta y
curiosa del espectador, quien pondrá en juego su ingenio y capacidad
de fabulación al descubrir "los otros pequeños protagonistas" en los
escenarios del plano real.
Los personajes del universo de Catalina son antropomorfos, con
características en relación al carácter de transmisión de los objetos
que llevan con ellos. Así nos encontramos, entre otros, a Huracán, un
caballo romántico y fascinante, con su pelo al viento; a Recaredo un
gallo exuberante de cresta enorme y plumas hermosas; al cerdo Narciso,
acicalado como un elegante dandi o la propia oveja Catalina, con su
cálido abrigo de lana blanco; todos ellos con personalidades que nos
proporcionarán diferentes modelos, en una edad en la que los lectores
también encontrarán cada uno el camino más adecuado para sí mismo.