Una noche de tormenta, un cura rural es llamado para bautizar de
urgencia a un recién nacido de cuya supervivencia dudan sus padres.
Llegado finalmente a la pequeña casa, el cura descubre impresionado la
monstruosidad del pequeño, del cual es hasta imposible conocer el
sexo, y tras mucho cavilar decide no bautizarlo.
Veinte años después, en otra noche inclemente, el párroco se refugia
de un tremendo aguacero cuando descubre a su lado a un joven muchacho,
increíblemente hermoso y angélico. Conversando animadamente con él, y
embelesado por ese efebo que la tormenta ha traído a su lado, no
tardará en descubrir que su interlocutor lo remite a un tiempo pasado,
a una lejana noche de tormenta como ésta..