Pablo Neruda fue el seudónimo que consagró a Ricardo Eliecer Neftalí
Reyes Basualdo como la voz lírica más abundante y admirada de la
literatura hispanoamericana del siglo XX: desde Veinte poemas de amor
y una canción desesperada (Edaf), pasando por Residencia en la tierra
y Canto general hasta llegar a su autobiografía en prosa Confieso que
he vivido.
Esta Antología popular, que por primera vez se repone al alcance del
gran público, es la única que hizo el poeta sobre su propia obra. Se
trata de una selección destinada, en principio, a ser editada para
concelebrar de modo multitudinario el premio Nobel y el septuagésimo
aniversario de su nacimiento, efemérides que, fatalmente, se vieron
truncadas por el golpe de Estado de Pinochet.
Una de las escasísimas copias del original, preparado con la ayuda de
Homero Arce, la conserva Manuel Márquez de la Plata que ha cuidado
esta popular edición como testimonio del gusto personal de Nerud