Ernest R. HOUSE, un evaluador, y Kenneth R. HOWE, un filósofo, tratan
de reconciliar la filosofía con la experiencia de la evaluación y
desarrollan una teoría de la evaluación, coherente con el pensamiento
contemporáneo en filosofía, en especial con las concepciones que
reflexionan sobre la democracia. Los autores muestran una gran
preocupación por determinar las consecuencias que se derivan de sus
análisis para la práctica, señalando las características que deben
tener las evaluaciones. Siempre que les es posible, vinculan sus
conclusiones teóricas con las prácticas vigentes, para acreditar a
quienes han aplicado estas ideas con antelación a sus análisis y para
demostrar que ese tipo de evaluaciones puede hacerse.
Aunque el libro se centra en la evaluación, estas ideas también se
aplican a la investigación educativa y social, pues les afectan
similares cuestiones axiológicas, y ninguna puede ser neutra respecto
a ellas. No obstante, pueden lograrse juicios de valor objetivos e
imparciales.
Los autores sostienen que las declaraciones sobre datos y valores no
son independientes, sino que ambas se combinan. Asimismo, examinan los
límites éticos y políticos que acompañan a cualquier contrato o
programa de evaluación, sin perder de vista que vivimos en sociedades
democráticas y que estas prácticas tienen que servir para reforzar más
esta concepción de la vida social. Intentan alinear la teoría y la
práctica profesionales con el pensamiento democrático.
Es éste, por tanto, un texto de gran interés para profesionales y
estudiantes de psicopedagogía, sociología y ciencias sociales en
general