La guerra civil española como no la ha contado nadie. ¿Otro libro
sobre la Guerra Civil? Pues sí, otro, pero con una diferencia: no
marea con datos innecesarios y relata por derecho lo ocurrido en
aquellos tres años de locura homicida sin catequizar sobre quiénes
eran los buenos y quiénes los malos. Eso, que el lector lo decida. No
es una novela, porque todo lo que cuenta ocurrió (incluso las menudas
historias que espantan o que mueven a risa), pero se lee como una
novela y pretende instruir deleitando. Por eso está escrita en el tono
que ya usó el autor en su Historia de España contada para
escépticos. El lector acompaña a un joven general, Franco, que tacita
a tacita se labra un porvenir y nos lo labra, de paso, a cuarenta
millones de españoles, pero también acompaña a muchos ciudadanos
anónimos a los que la guerra marcó para siempre: el miliciano Braulio
Rodríguez, que sabía tocar «una copita de ojén» con su ametralladora;
la niña Carmen Tejador García, que hoy tiene nietos y todavía siente
en el calor del verano la bala que tiene alojada junto al corazón. El
lector aprenderá la receta de la tortilla de patatas sin patatas y sin
huevos que se consumía en el Madrid acosado por el hambre y saldrá de
dudas, de una vez por todas, sobre ese interrogante metafísico que
tanto lo preocupa: por qué en los cines de su infancia se comían
tantas pipa