En este mundo superpoblado y ruidoso, donde habitan tantas personas,
donde se cometen tantos delitos, donde estallan tantas guerras y donde
el tiempo es siempre tan escaso, resulta casi imposible localizar y
preservar un ámbito común en el que pueda prosperar una sociedad
civil. ¿Dónde podemos ser nosotros mismos, vivir la vida, resolver
nuestras diferencias, ser algo más que meros consumidores? Por todas
partes sólo existen conflictos, alienación, burocracia, dictadura del
mercado, pérdida de la libertad individual... ¿Qué les ha pasado a la
sociedad civil y a la vida en común, elementos fundamentales de los
que se nutre la auténtica democracia?
En esta obra mordaz y contundente, Benjamin Barber aborda directamente
estas cuestiones y rescata los ideales de la sociedad civil de las
garras de los nostálgicos y de los partidarios obsesivos del libre
mercado. Los primeros desean volver a las pequeñas comunidades de
antaño, concepto hoy en día ya anticuado y más discriminatorio que
nunca. Los segundos asocian todo ello con una actividad comercial en
la que no exista ningún tipo de trabas. Los expertos en ciencias
políticas, por su parte, intentan revitalizar la noción de «sociedad
civil», pero desde puntos de vista muy distintos. Se trata, entonces,
de analizar las diferencias existentes entre esas perspectivas y
proponer una serie de ideas prácticas que sirvan para crear una
auténtica sociedad civil, para promover el debate cívico y para
proyectar un mundo donde se valore los principios morales por encima
del trabajo y del ocio, del comercio y de la burocracia.