El curso Seguridad, territorio, población, impartido por Michel
Foucault en el Collège de France entre enero y abril de 1978, marca un
giro en el desarrollo de sus investigaciones. Partiendo del problema
del «biopoder», introducido en la conclusión del curso de 1976 Hay que
defender la sociedad, se propone estudiar la puesta en marcha, en el
siglo XVIII, de esta nueva tecnología del poder, diferente de los
mecanismos disciplinarios, cuyo objeto es la población. Tecnología de
seguridad, a la postre, indisociable del liberalismo como racionalidad
gubernamental, fundamentada sobre el principio del laissez faire.
Este análisis hace emerger la importancia de la noción del gobierno.
Es por esto por lo que Foucault eligió, a partir de la cuarta lección,
resituar la problemática en el marco de una historia de la
gobernanza. Desde ese momento ya no trata más la historia de los
dispositivos de seguridad, que pasa de manera provisional a un segundo
plano, y sí, en cambio, la genealogía del Estado moderno a través de
los procedimientos utilizados en Occidente para asegurar el gobierno
de los hombres.
Por tanto, son dos los momentos esenciales aquí estudiados: la
invención por el cristianismo de un nuevo tipo de poder, ajeno a la
tradición grecorromana, que tiene la responsabilidad de conducir a los
hombres individualmente hacia su bienestar; y, después, la formación
de una gobernanza política en los siglos XVI y XVIII que inscribe la
conducta de los individuos en el ejercicio del poder soberano. Del
pastorado cristiano al gobierno según la razón de Estado, ésta es la
doble cara, individualizante y totalizante, de la racionalidad
política de la que procede el Estado moderno. A partir de ahí, es
posible -éste será el objeto del curso siguiente El nacimiento de la
biopolítica- analizar el estatus de la libertad en el seno de la
gobernanza liberal nacida en el siglo XVIII.