Garcilaso de la Vega es la encarnación perfecta del caballero
cortesano del Renacimiento a quien el éxito sonrió hasta su temprana
muerte. Su poesía, cuyo único tema es el amor cortés y la amistad, ha
logrado tal consagración en las letras españolas, que sigue pareciendo
contemporánea a cuantos a ella se acercan. A pesar de lo que supuso
de innovación para la poesía del XVI la introducción de temas y formas
de procedencia italiana, desde el primer momento la obra de Garcilaso
se impuso como modelo de armonía, serenidad y musicalidad, y como
clásico se le leyó y estudió desde Herrera y el Brocense.